Una propuesta para Santa Teresa

La carta que cambia sola

Desayunos, menú del día, meriendas — una carta con casi un centenar de platos y variantes de sabor, en varias tiendas a la vez. Esto es lo que pasa cuando ya no hace falta que nadie se acuerde de cambiar la pizarra a la hora exacta.

08:00–12:00
desayunos y salados
· 12:00–16:00
menú del día (L–V)
· 17:00–20:00
meriendas

Una propuesta de ZERSTi

El reto

Lo que vive una carta tan completa como la vuestra

"¿Con nata o sin nata?"

Más variantes de las que se explican de memoria

Sabor, relleno, formato — smoothies, batidos, coronas, napolitanas, torrijas... cada uno con sus propias opciones. Explicarlas una a una en cada mesa hace la comanda más lenta de lo necesario.

A las 12 en punto

La carta cambia de hora en hora, a mano

Desayunos hasta las 12, menú del día de 12 a 16 entre semana, meriendas desde las 17 — alguien tiene que acordarse de quitar cada cosa a su hora, en cada tienda.

"Do you have this in English?"

En Jorge Juan no todo el mundo habla español

Barrio de Salamanca, mucho turista de paso — explicar alérgenos y variantes en cuatro idiomas distintos, mesa tras mesa.

Cada tienda, su ritmo

Una cadena no es una única tienda gigante

Cada Santa Teresa tiene su propio día a día — su stock, su personal, su hora punta. Un sistema que no deja gestionar cada tienda por separado es un obstáculo, no una ayuda.

No es un problema de la carta. Es un problema de sistema — y los sistemas se pueden rediseñar.

Así cambia el día a día

Del "¿esto lleva nata?" al pedido ya resuelto

El cliente escanea el QR de su mesa

Ve la carta completa —sabores, rellenos, alérgenos, precios— en su idioma, sin esperar a que nadie le atienda.

Elige, con todo ya explicado

Cada variante aparece clara en la pantalla — nada que preguntar en voz alta ni repetir mesa tras mesa.

El pedido llega directo a barra o cocina

Cada comanda a quien tiene que prepararla, con todos los detalles, al momento.

La carta se ajusta sola

Desayunos, menú del día, meriendas — cada sección aparece y desaparece a su hora, sin que nadie tenga que acordarse.

Carta real de Santa Teresa en ZERSTi

vuestra propia carta, ya digitalizada — no una maqueta

Por qué merece la pena

Cien platos, tres franjas horarias, una sola carta

La carta cambia de hora en hora, sola

Desayunos hasta las 12, menú del día de lunes a viernes de 12 a 16, meriendas desde las 17 — cada sección aparece y desaparece exactamente a su hora, en todas las tiendas, sin que nadie tenga que acordarse.

El personal deja de repetir lo mismo cincuenta veces al día

Sabor, relleno, formato — cada variante ya está escrita y clara antes de pedir, así que la comanda va más rápido y sin malentendidos.

Habla el idioma de cada cliente, automáticamente

La carta se traduce sola al idioma del móvil de quien la mira — inglés, francés, el que sea — con opción de cambiarlo a mano.

Convive con vuestro TPV y las impresoras que ya tenéis

No hace falta cambiar de sistema de cobro: el pedido está pensado para imprimirse en barra y cocina igual que ahora, integrado con el TPV existente en lugar de sustituirlo.

Cada tienda gestiona su propio día a día

Cada Santa Teresa administra su carta, su personal y su disponibilidad — sin depender de nadie más para dar de baja un dulce agotado o ajustar un precio.

Esto no es una maqueta

Vuestra carta ya está montada. Pruébala tú mismo

Cogimos vuestra carta real y la pasamos entera a ZERSTi: mismo orden, mismos precios, las mismas variantes de sabor y formato — y ya cambia sola según la hora, igual que en vuestra carta impresa.

Ver la carta como la vería un cliente

En cada mesa real, este mismo enlace es el QR pegado a la mesa — aquí lo abrimos directamente porque ya lo tienes en la mano.

Cuando quieras, lo vemos con calma

La carta ya está montada con vuestra propia imagen. Te enseño también la vista de cocina y la gestión del personal en cuanto te venga bien — sin prisa, sin compromiso.

ZERSTi Juan — 619 675 982 · juan@zersti.com