Desayunos, menú del día, meriendas — una carta con casi un centenar de platos y variantes de sabor, en varias tiendas a la vez. Esto es lo que pasa cuando ya no hace falta que nadie se acuerde de cambiar la pizarra a la hora exacta.
Una propuesta de ZERSTi
Sabor, relleno, formato — smoothies, batidos, coronas, napolitanas, torrijas... cada uno con sus propias opciones. Explicarlas una a una en cada mesa hace la comanda más lenta de lo necesario.
Desayunos hasta las 12, menú del día de 12 a 16 entre semana, meriendas desde las 17 — alguien tiene que acordarse de quitar cada cosa a su hora, en cada tienda.
Barrio de Salamanca, mucho turista de paso — explicar alérgenos y variantes en cuatro idiomas distintos, mesa tras mesa.
Cada Santa Teresa tiene su propio día a día — su stock, su personal, su hora punta. Un sistema que no deja gestionar cada tienda por separado es un obstáculo, no una ayuda.
No es un problema de la carta. Es un problema de sistema — y los sistemas se pueden rediseñar.
Ve la carta completa —sabores, rellenos, alérgenos, precios— en su idioma, sin esperar a que nadie le atienda.
Cada variante aparece clara en la pantalla — nada que preguntar en voz alta ni repetir mesa tras mesa.
Cada comanda a quien tiene que prepararla, con todos los detalles, al momento.
Desayunos, menú del día, meriendas — cada sección aparece y desaparece a su hora, sin que nadie tenga que acordarse.
vuestra propia carta, ya digitalizada — no una maqueta
Desayunos hasta las 12, menú del día de lunes a viernes de 12 a 16, meriendas desde las 17 — cada sección aparece y desaparece exactamente a su hora, en todas las tiendas, sin que nadie tenga que acordarse.
Sabor, relleno, formato — cada variante ya está escrita y clara antes de pedir, así que la comanda va más rápido y sin malentendidos.
La carta se traduce sola al idioma del móvil de quien la mira — inglés, francés, el que sea — con opción de cambiarlo a mano.
No hace falta cambiar de sistema de cobro: el pedido está pensado para imprimirse en barra y cocina igual que ahora, integrado con el TPV existente en lugar de sustituirlo.
Cada Santa Teresa administra su carta, su personal y su disponibilidad — sin depender de nadie más para dar de baja un dulce agotado o ajustar un precio.
Cogimos vuestra carta real y la pasamos entera a ZERSTi: mismo orden, mismos precios, las mismas variantes de sabor y formato — y ya cambia sola según la hora, igual que en vuestra carta impresa.
Ver la carta como la vería un cliente →En cada mesa real, este mismo enlace es el QR pegado a la mesa — aquí lo abrimos directamente porque ya lo tienes en la mano.
La carta ya está montada con vuestra propia imagen. Te enseño también la vista de cocina y la gestión del personal en cuanto te venga bien — sin prisa, sin compromiso.